Rodari surrealista

Gianni Rodari (Italia, 1920-1980) firmando libros en una escuela. (1979)

Una de las mayores influencias de Rodari fue el surrealismo. Conocía la obra de André Bretón y otros surrealistas franceses y de hecho muchos de los juegos que propone en su Gramática de la fantasía están sacados de los manifiestos surrealistas. Si bien Rodari los traslada al mundo de los niños y con sus habilidades didácticas los simplifica y concreta. 

O al menos eso es lo que afirma el profesor Enrique Barcia Mendo, profesor de la Universidad de Extremadura, en su artículo titulado La herencia surrealista de Gianni Rodari. Lo publicó en la revista CLIJ, nº 187 de 2005. Menciona a Carelman y su Catálogo de objetos imposibles y afirma que Rodari trabaja con palabras y Carelman con dibujos, ambos distorsionan la realidad a partir de objetos cotidianos y nos conducen a lo insólito. Podéis leerlo completo aquí: https://prensahistorica.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=1007141.

Echad un ojo también a este estupendo artículo de Eduardo Berti sobre Carelman: El inventor de objetos imposibles.

Y con esta entrada damos por terminado nuestro pequeño homenaje a Rodari. Recordad que en nuestras recomendaciones para regalar esta Navidad está el Libro de los errores que nos encanta. 

Gramática de la fantasía

Rodari admiraba a Andersen y a Carlo Collodi. Era un gran amante de los cuentos tradicionales, aunque fuera para tergiversarlos, de los refranes y de las fábulas. Y de los diccionarios.

Seguimos resumiendo lo comentado en nuestro homenaje a Rodari en el club de lectura del pasado sábado 12 de diciembre. Todo lo que os vamos a contar aquí lo hemos sacado de su libro Gramática de la fantasía. Hemos manejado la nueva edición preparada por Kalandraka este año 2020 con una nueva traducción.

Los cuentos tradicionales fueron siempre motivo de inspiración para sus historias, proponiendo otros finales, cambiando los roles de los personajes, etc. Era un gran admirador de Andersen: “Andersen es imbatible cuando se trata de dar vida a los objetos más dispares, con efectos de extrañamiento y amplificación, absolutamente de manual”. Rodari escribió varios cuentos inspirados en Pinocho, el gran personaje de la literatura italiana. De su autor, Carlo Collodi, afirma: es imbatible en los diálogos: contaba con años de entrenamiento a sus espaldas, de cuando escribía comedias malas. (Página 54)

También juega con fábulas y refranes. Uno de los ejercicios que propone para jugar con el lenguaje con el alumnado son los limericks de Edward Lear. Y era un gran amante de los diccionarios. Así para crear binomios fantásticos les proponía a los niños que abrieran al azar el diccionario y buscaran un par de palabras: Caperucita-helicóptero; perro-armario, etc. A partir de ellas escribían sus historias. De esta forma los niños pierden el miedo a la página en blanco.

Os dejamos con este vídeo de la Asociación La Sal que explica muchas cosas de Rodari. Nos queda pendiente una nueva entrada que dedicaremos al Rodari surrealista, otra de las influencias del maestro italiano.

¡Volvamos a Rodari!

Presentación de  20 Libros para regalar en Navidad. Logroño, Ateneo, 12-12-2020.

Gotineaba en Logroño esta mañana de sábado cuando nos hemos juntado 19 personas en el Ateneo para hablar de Gianni Rodari. No queríamos que se acabara el año del centenario de su nacimiento (1920-2020) sin dar un repaso a las aportaciones del maestro, pedagogo y periodista italiano.

Para empezar, se atrevió a abordar en los relatos para niños temas que hasta entonces estaban destinados solo a los adultos: la pobreza, la dictadura, la guerra, etc. Y los protagonistas de sus cuentos no son hadas y gnomos, son campesinos, albañiles, pecadores, gente humilde y sencilla cuyas historias a él le interesaban y de las que creía que había que hablar con los niños. Entrañable y duro es por ejemplo el cuento de El espantapájaros, incluido en Cuentos por teléfono, en el que se habla del trabajo infantil; está basado en un hecho real ocurrido en Cerdeña que había aparecido en las páginas de sucesos de los periódicos italianos.

Animaba a los niños a crear sus propios textos, partiendo del juego, del error, etc. Creía en una escuela en la que los niños y niñas se sientan libres, libres para opinar, para crear, para jugar, lejos del autoritarismo imperante en la Italia de Mussolini. Supuso así un soplo de aire fresco, alentó y participó en los movimientos de renovación pedagógica. Acudía a las escuelas a contar y crear cuentos con los niños. De esos encuentros y de la actualidad surgían muchas de sus historias.

Podríamos concluir diciendo que renovó, dignificó y le dio visibilidad a la Literatura Infantil y Juvenil. También hemos hablado de su libro Gramática de la fantasía, del binomio fantástico (Caperucita-Helicóptero) y de sus ejercicios de escritura inspirados en el surrealismo. Pero esta parte merece una entrada completa que publicaremos en unos días para no alargar tanto esta. Ya la tenemos elaborada.

Algunas maestras han comentado que estaban leyendo Cuentos por teléfono (Recomendamos la edición especial de Juventud de este año 2020) y el Libro de los errores con su alumnado de 3º y 4º de Primaria. Volveremos a Rodari para que nos cuenten su experiencia que aún no ha concluido y abarca también una parte plástica y otra musical.

Luego hemos degustado unos pralinés (turrón blando bañado con chocolate) especialidad de la pastelería logroñesa La Palmera. Y la segunda hora la hemos dedicado a presentar nuestro listado de 20 libros para regalar en Navidad. Y tras entregar ejemplares de Persépolis nos hemos despedido hasta el sábado 16 de enero del año 2021. Ha sido una mañana intensa, al salir del Ateneo seguía lloviendo aunque no hacía frío.

Mari Cruz Zurbano presentando el primer álbum de nuestra lista: Dos para ti, uno para mi de Jörg Mühle. Harperkids, 2020 (Álbum ilustrado. Humor) (2 a 6 años) Ateneo, 12-12-2020.

Sapo y sus amigos

Serie de Sapo editada por Ekaré, para niñas y niños desde los 3 a los 6 años.

Ahora que la chiquillería ya puede salir a la calle nos hemos acordado de estos personajes creados por el holandés Max Velthuijs y editados en español por Ediciones Ekaré. La serie Sapo y sus amigos es un clásico imprescindible que aún no figuraba en nuestros 20 aunque El Dragón Rojo ya fue un 20 en 2017.

Velthuijs tuvo una infancia feliz, llena de vivencias y actividades al aire libre como pescar, patinar, merendar bajo un árbol, etc. Sus padres, muy interesados por la teosofía y el misticismo, soñaban con que sus hijos crecieran en un mundo armonioso y pacífico. El mundo que luego su hijo recreó en la serie de Sapo. Su carrera empezó como diseñador gráfico y de películas de animación. Gran admirador de Janosch (Qué bonito es Panamá) como autor de álbumes infantiles y, del italiano Giorgo Morandi como pintor.

Giorgio Morandi (Bolonia, 1860-1994) está considerado como el mejor pintor italiano del siglo XX.

Siempre tuvo muy presente que sus ilustraciones eran para estar en un libro, no en un  un museo; y quería que entraran en todas las casas ¡Y vaya si lo consiguió! Sapo, Kikker en neerlandés, es el personaje infantil más querido por los niños holandeses. Se creó en 1989 y desde entonces ha traspasado fronteras. En 2004 su autor recibió el Premio Andersen.

  • Doce álbumes

Velthuijs creó doce álbumes. Sapo enamorado, uno de nuestros preferidos; Sapo y el invierno, gráficamente el que más nos gusta, el contraste de los exteriores con los interiores es una maravilla; Sapo y la cancion del mirlo, uno de los mejores álbumes para pequeños sobre la muerte; Sapo tiene miedo, divertidísimo álbum que aborda el tema del miedo; Sapo es Sapo, trata la autoestima; Sapo y el forastero, habla del rechazo al diferente.

  • Los personajes y la amistad

La serie la componen: Sapo, Cochinito, Pata y Liebre. Aunque cada uno tiene su personalidad y sus propias habilidades, están liderados por Sapo, un personaje reflexivo e impulsivo que también comete errores, pero gracias a su inocencia y honestidad consigue sacar lo mejor de los demás. Todos los animales son del mismo tamaño, lo que les permite sentarse juntos y estar a la misma altura. La mesa del comedor es un sitio importante como punto de reunión y debate. Los animales son andróginos. Velthuijs no se complica con relaciones familiares ni jerarquías. Las historias están basadas en la amistad y la comunicación. Es una comunidad basada en el respeto y la igualdad. Disfrutan de la vida y también se enfrentan a los problemas de la vida real: miedo, tristeza, amor, pérdida, etc. A veces surgen los prejuicios cuando aparece un personaje nuevo. Aborda temas difíciles con luminosidad en el color, dibujo amable y claro que dan a las historias orden y armonía.

  • A propósito del dibujo y su uso del color

Velthuijs siempre buscaba que su dibujo fuera narrativo para que llegue con la mayor claridad posible a los niños. Utiliza gouache, resaltando los contornos en objetos y personajes. Aunque el dibujo es muy sencillo, las características y, sobre todo, los sentimientos de cada animal se plasman perfectamente en sus gestos y actitudes. La boca de Sapo es solo una línea, pero una línea que registra cada emoción. Un ejemplo maravilloso de economía gráfica. Hay un patrón en el uso del color que va desde el azul frío y el gris del duro paisaje invernal hasta los cálidos tierras y bermellones. El azul del cielo y el verde de la hierba destacan en muchos de sus álbumes. El paisaje suele ser el telón de fondo de las historias y los árboles son muy importantes en las composiciones. Casi todas las imágenes son de plano general. No hay primeros planos y siempre utiliza perspectivas frontales. Las ilustraciones tienen los elementos necesarios pero cuidando el detalle: una planta dentro de casa, la tetera al fuego, un jarrón con flores, etc. Están enmarcadas o recortadas sobre fondo blanco. El texto está insertado siempre en un espacio generoso. A pesar de utilizar mucho color saturado son álbumes limpios y elegantes. Las guardas son distintas en cada libro de la serie.

  • Huyendo del didactismo, nada de sermones

No son libros didácticos, el autor no persigue advertir ni sermonear al lector, solo muestra cómo es el mundo; y el mundo es un lugar para descubrir cosas, un lugar al que se va con los amigos. Y si surge un problema se resuelve con el diálogo, la negociación y una chispa de humor. Sus álbumes siempre tienen finales felices.

  • A la biblioteca a por ellos

En cuanto abran la biblioteca, a por ellos, sacad más de uno porque lo bonito es que se familiaricen con los personajes. Y el que más les guste, ese que no sueltan, ese se lo encargáis en la librería. En las bibliotecas escolares imprescindibles todos los títulos. El que más gusta a los niños es Sapo enamorado.

Jon Klassen, ilustrador de texturas

Libros de Jon Klassen que hemos manejado en la sesión del sábado 7 de marzo de 2020. Ateneo riojano. Club de lectura Todo el mundo va. Monográfico dedicado a Jon Klassen.

Jon Klassen, autor de álbumes como Este no es mi bombín o Yo quiero mi gorro, ha sido el protagonista de nuestra sesión del club de lectura Todo el mundo va del sábado 8 de marzo. Estos dos álbumes le han dado fama internacional pero ha publicado muchos más, algunos con Mac Barnett. De hecho el que acabamos de elegir 20 de este año está firmado por los dos: El lobo, el pato y el ratón (Juventud, 2018).

Empezamos explicando algunas características que lo diferencian de otros ilustradores, una vez reparas en ellas, ya distingues sus álbumes en cualquier parte.

  1. El uso del color. Utiliza tonos pardos, grises, verdes; incluso el blanco no es un blanco cualquiera, es un blanco especial y lo usa mucho para los fondos. Nunca usa colores saturados.
  2. Manejo de las texturas. Pinta capa tras capa (a modo de collages), brochazos, aerógrafo, etc. Magnífico para trabajar con los niños en clase texturas con distintos materiales.
  3. La mirada, los ojos de los personajes son fundamentales para entender las historias; hay que fijarse mucho.
  4. El humor. Todos sus álbumes tienen un humor sutil, no es un humor de carcajada, no; es un humor que requiere una segunda lectura, que te obliga tras acabar el cuento a volver al principio.
  5. Lector cómplice. Los álbumes de Klassen y Barnett precisan cierta mediación, preparar la atmósfera, el ambiente. Y es que el lector mirando las ilustraciones, sabe lo que no saben los protagonistas del cuento. Esto a las niñas y niños les encanta. Y además, con frecuencia, tienen un final abierto, interpretable. No son álbumes para leer medio dormidos o en un ambiente ruidoso. Requieren concentración y participación.
  6. Imagen estática. No predomina la acción, lo que impera son los diálogos. Y a menudo esos diálogos contradicen lo que dice la imagen, en un juego cómplice, sutil, de dobles sentidos que te atrapa, te implica y te hace sentir partícipe de la historia.

Klassen dice que sus álbumes son destilados, prefiere ir a la esencia, no usar mucho texto. Le gusta crear álbumes que hablen de sentimientos, pero con mucho humor. Todo esto lo fuimos comentando a la par que leíamos en voz alta y mostrábamos los álbumes citados. Nos encantan los libros de esta pareja y nos atrevemos a vaticinar que este ilustrador (y quizá también Mac Barnett) será muy pronto premio Andersen. ¡Así de chulas somos!