El oculto sendero de Elena Fortún

No queremos cerrar este homenaje a Elena Fortún sin recomendar uno de sus libros más importantes: Oculto sendero. Una autobiografía novelada escrita durante su exilio en Argentina y que firma con el seudónimo de Rosa María Castaños. La protagonista es María Luisa Arroyo, pintora y antes niña que quería vestirse de marinero (un tema fundamental en la cultura gay). El camino de su vida es el sendero hacia el entendimiento de su homosexualidad. La novela resulta adictiva, no la puedes dejar.

Nos ha encantado descubrir que la mujer que más la apoyó para que escribiera fue la riojana María de la O Lejárraga. Junto a otras mujeres (Concha Méndez, María Maeztu, Maruja Mallo, Marga Gil Roësset) lucharon por su independencia. Las conocemos ahora como Las Sinsombrero.

Toda esta cadena de mujeres fueron las pioneras del feminismo en España. A rescatar su figura se dedica la investigadora Nuria Capdevila Argüelles (Universidad de Exeter) que con la cineasta Paula Ortiz acaban de estrenar la segunda parte del documental Las Sinsombrero en el que por cierto Elena Fortún tiene una gran importancia.

Algún día, este grupo de mujeres serán incluidas en los libros de texto y formarán parte de la historia del movimiento feminista español. Y nuestras hijas y nietas tendrán referentes femeninos. Y todas y todos seremos un poco más respetuosos con nuestra propia historia. ¡Y entre todas haremos que ese día llegue pronto!

Anuncios

Celia en la revolución

Sábado 10 de noviembre. Ateneo riojano. Club de lectura Todo el mundo va. Los ejemplares de Celia en la revolución nos los ha prestado la Biblioteca de La Rioja.

Acabamos de volver del Ateneo de nuestra sesión dedicada a Elena Fortún. Todas habíamos leído Celia en la revolución y a todas, 22 personas nos hemos juntado, nos ha encantado. Os dejamos aquí algunas opiniones.

Mi abuelo me había hablado de la guerra civil, mucha venganza, mucha muerte sin sentido me decía. Para mí la protagonista de la novela es la guerra: los bombardeos de la mañana a la noche, el hambre. Me ha conmovido, me emocionaba ver cómo los personajes, a pesar de vivir entre escombros y bombas, trataban de mantener pequeñas rutinas, comprar una telita para el cuello de un vestido, etc. 

 Las aventuras de Celia se publicaron primero en Gente menuda, suplemento infantil de la revista Blanco y negro. Tras el éxito la editorial Aguilar las publicó en formato cuadrado y tapas azules. Despúes pasó a Alianza en una edición más sencilla que es como puede comprarse ahora mismo. La editorial Renacimento ha publicado Celia en la revolución y Oculto sendero.

En mi casa me habían contado cosas sueltas de la guerra, al leer la novela es como que las he unido, tengo una visión más general.


Yo se la regalé a mi madre que tiene 87 años. Perdió a dos hermanos en la guerra civil. Mi abuelo los mandó que se alistaran voluntarios. Mi tía les llevaba cestas de comida desde Logroño hasta Madrid, estuvieron en la cárcel. Mi tía dice que Madrid era tal cual lo cuenta Elena Fortún. Tanto mi madre como mi tía se han bebido la novela, les ha emocionado mucho y también les ha resultado fácil de leer, ellas ya no están para novelas de estructura complicada, la recomiendo para los institutos y también para las residencias de ancianos.


Me encanta de Elena Fortún los diálogos chispeantes, cómo recoge la forma de hablar de las distintas clases sociales: las criadas con sus dichos. El uso de refranes, canciones, retahílas. Las descripciones, las imágenes:  sótano en penumbra con frescura de cántaro (Página 33)


Ensalza mucho el valor de la amistad. Y los tintes feministas. Las protagonistas son mujeres. Ellas son las valientes, las que resuelven.


La novela me ha sobrecogido, es desgarradora, trata la guerra en toda su crudeza. Debería leerse en los institutos, en lugar de tanto dato y tanta batallita, leer esto ayudaría a la juventud a hacerse idea de lo que supone una guerra, de cómo es el día a día de una guerra.


Cuando era adolescente mi abuela que pasó la guerra civil en Madrid me contaba que se comían hasta las peladuras de la patata. A veces no tenían nada para cenar, entonces bebían un vaso de agua y a la cama. Ahora que ya tengo más edad me arrepiento de no haberle preguntado más cosas, de no haberle hecho más caso a las cosas que contaba, las veía muy lejanas.


He leído mucho sobre la guerra civil y casi todo me ha resultado tendencioso. Sin embargo Fortún no toma partido, representa esa tercera vía que dice Trapiello en la introducción.


Leí Celia de pequeña y me encantaba. No sabía nada de Elena Fortún ni de esta novela de Celia en la revolución. Me la voy a leer ahora, al oíros hablar me ha entrado mucha curiosidad. Y la de Oculto sendero también me la pienso leer.


Elena es adictiva. El libro no es crudo, en cada capítulo siempre hay un respiro. Incluso encuentra espacio para el humor. Me encanta la frase que dice una de las sirvientas: Vive una sin simetría. 

Rescatando del olvido a Elena Fortún

Distintos artistas ilustraron la colección Celia y su mundo. Esta imagen es del pintor Ricardo Summers (Serny. Cádiz, 1908-1955). Celia en la revolución fue ilustrada por Asun Balzola.

Este próximo sábado 10 de noviembre tenemos club de lectura a las 11.00 en el Ateneo. Antes, a las 10.30, celebraremos la asamblea general de la asociación.  Analizaremos las cuentas, hablaremos de proyectos, etc. Estáis todas invitadas. ¡Cuanto más participativa sea mejor!

A las 11.00 horas empezaremos con nuestro pequeño homenaje a la escritora Elena Fortún. Hay quien afirma que es una precursora de lo que luego se llamó novela social española, la generación de los 50: Cela con La colmena, Delibes con El camino, etc.  Andrés Trapiello asegura que es la novela sobre la guerra civil que le hubiera gustado escribir a Pío Baroja.

Y sin embargo, ha sido olvidada por el canon, no aparece en los libros de texto, quizá por su doble condición de mujer y escritora de literatura infantil. Dado que todas hemos leído Celia en la revolución, una novela sobre la guerra civil (escrita poco después del fin de la guerra, en 1943), hablaremos de esta crónica autobiográfica de la propia Fortún.

Muchas descubrimos a Celia en la tele, gracias a la serie dirigida por Jose Luis Borau con guiones de Carmen Martín Gaite. Carmen adoraba al personaje de Celia y contribuyó a rescatar la figura de Elena Fortún. Siguieron luego su estela Marisol DoraoMaria Jesús Fraga y actualmente Nuria Capdevila Argüelles.

Hoy, tras leer y releer la obra de Elena Fortún nos preguntamos ¿Por qué no se leen los primeros libros de Celia en las escuelas españolas? ¿Por qué no se lee Celia en la revolución en los institutos españoles? ¿Tiene algo que ver con nuestro rechazo a asumir nuestro pasado? ¿Con la Ley de memoria histórica?

Acabaremos la sesión con noticias frescas: Festival de Narrativas CUÉNTALO. ¡Hasta el sábado!

Tomasa 10 años pedaleando

En abril de 2008 elegíamos nuestra primera lista de 20 cuentos 20. Han pasado ya diez años y para celebrarlo decidimos a finales de 2016 encargar un vídeo a Javier García Cacho. Nos gustó mucho cómo recogió el II Encuentro de clubes allá por 2015.
Durante un año nos ha estado siguiendo incansable con su cámara a talleres, IV Gala de los 20, III Encuentro de clubes de lectura de La Rioja, etc.

En pleno mes de agosto de 2017, cuando sus compromisos profesionales se lo permitieron, nos juntó a las cuatro en el Ateneo y mantuvimos una larga conversación entre nosotras reflexionando sobre estos diez años.

Quedaba luego lo más difícil, cómo montar todas esas imágenes y darles una cierta unidad. Pues bien, Javier parte de la entrevista como hilo conductor y va mostrando imágenes relacionadas, intercala pantallazos del blog, etc. ¡Nos ha encantado!

El vídeo completo dura treinta minutos y hemos querido hacer una versión más corta de cinco minutos para facilitar su difusión. Estamos deseando recibir comentarios. ¡Un hermoso regalo para este año 2018 que empieza! ¡Ojalá os guste!

Memorias de una mujer extraordinaria: Jella Lepman

Jella Lepman (Alemania 1891-1970) con un grupo de niños. Por primera ve se han traducido al castellano sus memorias: Un puente de libros infantiles. Jella era periodista.

Hoy queremos hablaros de una mujer extraordinaria: Jella Lepman. Tras la Segunda Guerra Mundial, cuando Alemania estaba sumida en los escombros, Jella promovió la primera exposición internacional de libros infantiles (1949) e inaugura meses después la Biblioteca Internacional de la Juventud en Munich. También impulsó  la creación de IBBY y del premio Hans Christian Andersen.

Jella fue la persona que en ese momento tradujo al alemán El toro Ferdinando como símbolo de paz y rechazo de la violencia. Lo hizo imprimir en papel de periódico y regaló un ejemplar a todos los niños y niñas que visitaban la exposición mencionada. El libro en el que cuenta este hecho y muchas más anécdotas se titula Un puente de libros infantiles (Creotz, 2017). Esta última entrada del año 2017 es un pequeño homenaje a una mujer que no se arredró ante las dificultades. Los amantes de la LIJ y mediadores no dejen de leerlo.