Tu pequeño museo en casa 2

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Taller con madres y padres en la Biblioteca Rafael Azcona. Logroño, 16 de octubre de 2021. 

La segunda parte del taller, Tu pequeño museo en casa, resultó muy esclarecedor. Madres y padres fueron contando cómo habían funcionado los álbumes en cada casa y luego hicimos un club de lectura con Denver y Voces en el parque (de estos dos álbumes todos se habían llevado un ejemplar). Surgieron muchas opiniones y desde luego, no cabe duda, los dos provocan mucho debate.

En resumen, esta pequeña historia del álbum ilustrado, que es lo que entraña este taller, funcionó muy bien. Quizá para futuras sesiones recortemos un poco porque 20 son muchos autores, de los últimos casi no pudimos hablar. Os dejamos aquí el listado: Tupequeñomuseoencasafamilias.

miffy ha vuelto

IMG_20210907_133326Esta conejita llevaba muchos años agotada en España y ahora de la mano de Cocobooks vuelve a estar en todas las librerías, preparada para que madres y padres de niñas y niños de cero a 6 años se la lleven a casa y la lean y miren una y mil veces. ¿Por qué una imagen que tiene 66 años sigue siendo tan actual, tan viva, tan fresca, tan potente? ¿Qué secreto tiene para no envejecer? Pues porque es… ¡sencillamente genial!

Se tiende a valorar, al menos en ilustración, lo muy elaborado, detallado, donde se aprecia el trabajo complicado y se pasa por alto la complejidad de la simplificación, todo el trabajo y el talento que hay detrás de estas imágenes tan sencillas. Aunque no lo parezca, Dick Bruna hacía cientos de bocetos antes de llegar a las pocas imágenes que tiene cada libro de Miffy y podía estar meses trabajando en cada uno de ellos. Los cuentos de Miffy representan lo que nosotras tanto valoramos: menos es más.

La conejita Miffy es uno de los personajes más importantes y valorados de la literatura infantil y, muchas veces, ha salido de los libros para apoyar otras actividades. Imagen de la Cruz Roja, UNICEF, en murales de hospitales y consultas pediátricas, en publicaciones especiales para niños con problemas específicos e incluso mascota en el Tour de Francia de 2015. Se siguen haciendo cientos de productos con este personaje y no solo para los más pequeños. Las adolescentes holandesas siguen llevando a Miffy en sus pijamas y en sus carpetas del instituto. En Utrech hay un museo dedicado a este autor y su obra.

El holandés Dick Bruna (Utrech, 1927-2017) tuvo muchos estímulos en su desarrollo artístico. Su padre fue un importante editor, aunque él se inclinó desde muy joven por el diseño gráfico. Parte de su formación la hizo en Paris y Londres y cuando regresó a su país comenzó a diseñar ilustraciones para libros y carteles. Una de sus influencias más importantes fue el De Stijl, un movimiento artístico, primo hermano de la Bauhaus, con el pintor Mondrian y el arquitecto Rietveld como los representantes más conocidos. Dick Bruna adoptó del De Stijl la forma, la economía, la función, el vacío, la frontalidad, el color, etc.

Le gustaba mucho Matisse y se inspiró en él para crear a Miffy. El primer cuento apareció en 1955 y el último en 2011. Todos los libros de la serie tienen unas características comunes y concretas. De pequeño formato cuadrado, 16 x 16 cm. para que el niño lo manipule cómodamente. Las ilustraciones siempre están en la página de la derecha y el texto a la izquierda. Cuatro líneas de texto rimado en cada página. No utiliza letras mayúsculas y la puntuación se reduce a lo imprescindible. La paleta de colores es muy reducida: rojo, azul, amarillo y verde. Pocos colores pero que sirven para contrastar los distintos elementos y que cumplen su sentido narrativo. Colores fáciles de identificar y que significan cosas: cielo, hierba, frío, calor, etc. Dibujo de rotundos contornos negros realizados a pincel. Los fondos siempre son blancos. Los personajes nunca están de perfil, siempre de frente mirando directamente al lector, y ocasionalmente de espaldas. Las ilustraciones no tienen perspectiva, son planas, aunque en ocasiones tienen profundidad. Las historias son sencillas y amables. Pequeñas aventuras en casa o fuera de ella y siempre con finales felices.

Dick Bruna tiene siempre en la cabeza un fin comunicativo que está pensado y trabajado en todos sus aspectos. Quiere reducir todo a lo esencial porque piensa que la falta de detalles le da al niño margen para usar y desarrollar su imaginación. No busca la imagen real, busca el concepto. Y ahí está el éxito, la dificultad y la genialidad de Miffy. Todas las obras de Bruna demuestran que la simplicidad puede ser versátil y no solo retratar una variedad de emociones, sino también el propio sentido del humor del creador. De momento Cocobooks ha rescatado los tres títulos de la imagen de arriba, ojalá siga con el resto. 

Las Pippi de hoy

En 2020, la compañía Astrid Lindgren celebra el 75 aniversario de Pippi Calzaslargas y han querido que Save the Children se uniera a esta celebración. Cuando Astrid Lindgren escribió el libro sobre Pippi, la Segunda Guerra Mundial estaba llegando a su fin y el mundo nunca antes había visto tanta gente migrando. Hoy, más personas que nunca están en movimiento y las niñas son a menudo las más vulnerables frente a los riesgos a los que se enfrentan. Por lo tanto, Astrid Lindgren Company quiere sensibilizar sobre la situación de las niñas en movimiento durante este año. Y lo hará a través de una campaña de recaudación de fondos llamada Las Pippi de hoy.

En España, la editorial Kókinos participa de esta iniciativa con una nueva edición de la obra; acaba de publicar tres libros de Pippi con las ilustraciones originales de Ingrid Vang Nyman y con una nueva traducción de Esther Rubio y Ulla Ljungström.

Nos ha gustado mucho el vídeo y los libros son estupendos para regalar, para leer este verano y os animamos a contribuir a esta causa tan importante.

Estupendos para leer este verano. Recomendados de 8 a 99 años.

El oculto sendero de Elena Fortún

No queremos cerrar este homenaje a Elena Fortún sin recomendar uno de sus libros más importantes: Oculto sendero. Una autobiografía novelada escrita durante su exilio en Argentina y que firma con el seudónimo de Rosa María Castaños. La protagonista es María Luisa Arroyo, pintora y antes niña que quería vestirse de marinero (un tema fundamental en la cultura gay). El camino de su vida es el sendero hacia el entendimiento de su homosexualidad. La novela resulta adictiva, no la puedes dejar.

Nos ha encantado descubrir que la mujer que más la apoyó para que escribiera fue la riojana María de la O Lejárraga. Junto a otras mujeres (Concha Méndez, María Maeztu, Maruja Mallo, Marga Gil Roësset) lucharon por su independencia. Las conocemos ahora como Las Sinsombrero.

Toda esta cadena de mujeres fueron las pioneras del feminismo en España. A rescatar su figura se dedica la investigadora Nuria Capdevila Argüelles (Universidad de Exeter) que con la cineasta Paula Ortiz acaban de estrenar la segunda parte del documental Las Sinsombrero en el que por cierto Elena Fortún tiene una gran importancia.

Algún día, este grupo de mujeres serán incluidas en los libros de texto y formarán parte de la historia del movimiento feminista español. Y nuestras hijas y nietas tendrán referentes femeninos. Y todas y todos seremos un poco más respetuosos con nuestra propia historia. ¡Y entre todas haremos que ese día llegue pronto!

Celia en la revolución

Sábado 10 de noviembre. Ateneo riojano. Club de lectura Todo el mundo va. Los ejemplares de Celia en la revolución nos los ha prestado la Biblioteca de La Rioja.

Acabamos de volver del Ateneo de nuestra sesión dedicada a Elena Fortún. Todas habíamos leído Celia en la revolución y a todas, 22 personas nos hemos juntado, nos ha encantado. Os dejamos aquí algunas opiniones.

Mi abuelo me había hablado de la guerra civil, mucha venganza, mucha muerte sin sentido me decía. Para mí la protagonista de la novela es la guerra: los bombardeos de la mañana a la noche, el hambre. Me ha conmovido, me emocionaba ver cómo los personajes, a pesar de vivir entre escombros y bombas, trataban de mantener pequeñas rutinas, comprar una telita para el cuello de un vestido, etc. 

Las aventuras de Celia se publicaron primero en Gente menuda, suplemento infantil de la revista Blanco y negro. Tras el éxito la editorial Aguilar las publicó en formato cuadrado y tapas azules. Despúes pasó a Alianza en una edición más sencilla que es como puede comprarse ahora mismo. La editorial Renacimento ha publicado Celia en la revolución y Oculto sendero.

En mi casa me habían contado cosas sueltas de la guerra, al leer la novela es como que las he unido, tengo una visión más general.


Yo se la regalé a mi madre que tiene 87 años. Perdió a dos hermanos en la guerra civil. Mi abuelo los mandó que se alistaran voluntarios. Mi tía les llevaba cestas de comida desde Logroño hasta Madrid, estuvieron en la cárcel. Mi tía dice que Madrid era tal cual lo cuenta Elena Fortún. Tanto mi madre como mi tía se han bebido la novela, les ha emocionado mucho y también les ha resultado fácil de leer, ellas ya no están para novelas de estructura complicada, la recomiendo para los institutos y también para las residencias de ancianos.


Me encanta de Elena Fortún los diálogos chispeantes, cómo recoge la forma de hablar de las distintas clases sociales: las criadas con sus dichos. El uso de refranes, canciones, retahílas. Las descripciones, las imágenes:  sótano en penumbra con frescura de cántaro (Página 33)


Ensalza mucho el valor de la amistad. Y los tintes feministas. Las protagonistas son mujeres. Ellas son las valientes, las que resuelven.


La novela me ha sobrecogido, es desgarradora, trata la guerra en toda su crudeza. Debería leerse en los institutos, en lugar de tanto dato y tanta batallita, leer esto ayudaría a la juventud a hacerse idea de lo que supone una guerra, de cómo es el día a día de una guerra.


Cuando era adolescente mi abuela que pasó la guerra civil en Madrid me contaba que se comían hasta las peladuras de la patata. A veces no tenían nada para cenar, entonces bebían un vaso de agua y a la cama. Ahora que ya tengo más edad me arrepiento de no haberle preguntado más cosas, de no haberle hecho más caso a las cosas que contaba, las veía muy lejanas.


He leído mucho sobre la guerra civil y casi todo me ha resultado tendencioso. Sin embargo Fortún no toma partido, representa esa tercera vía que dice Trapiello en la introducción.


Leí Celia de pequeña y me encantaba. No sabía nada de Elena Fortún ni de esta novela de Celia en la revolución. Me la voy a leer ahora, al oíros hablar me ha entrado mucha curiosidad. Y la de Oculto sendero también me la pienso leer.


Elena es adictiva. El libro no es crudo, en cada capítulo siempre hay un respiro. Incluso encuentra espacio para el humor. Me encanta la frase que dice una de las sirvientas: Vive una sin simetría.