La fotografía también se lee

En el plató de La casa de la imagen de Logroño escuchando las explicaciones de Jesús Rocandio.

Un día luminoso en Logroño nos ha llevado hasta La casa de la imagen para hablar de fotografía con su director Jesús Rocandio. Nos hemos juntado 28 personas y hemos disfrutado un montón con sus explicaciones. Llevan más de cuarenta años programando exposiciones de fotografía internacional. Exponen y venden porque hasta aquí se desplazan coleccionistas de todo el norte de España. Conservan también un ingente archivo, algunos recuperados de antiguos fotógrafos. Y también disponen de una Biblioteca con abundantes libros de fotografía.

Archivo de La casa de la imagen. Mostrando un daguerrotipo. 05-10-2019

Rocandio ha explicado de forma muy didáctica (imparte cursos y talleres) el valor documental, histórico de la fotografía. Y también el valor emocional: la fotografía es el último vínculo entre vivos y muertos. En las familias son las mujeres las que custodian los álbumes familiares.

Nos ha ido mostrando algunos ejemplos de los mejores fotógrafos del mundo, de los temas que les ocupan ahora mismo: la destrucción del planeta, de los bosques, la identidad sexual, la igualdad de género, etc. Nunca como ahora los fotógrafos han tenido una mirada tan narrativa, algunos son también filósofos o psicólogos, etc. Lo importante no es tanto la técnica como lo que subyace, lo que denuncia su autor.

Nos hemos juntado 28 personas deseosas de escuchar a Jesús Rocandio, director de La casa de la imagen en Logroño.

Y sin embargo, la fotografía es la mentira más perversa, porque te muestra algo que parece verdad. Y no es verdad, ni siquiera el color es verdad, no hay nada más mentiroso por ejemplo que la fotografía de moda. Por eso es importante enseñar a leer la fotografía a niños y niñas, que la observen despacio y vean qué elementos la componen, el contexto, la época, etc.

Por nuestra parte hemos mostrado algunos libros de fotos para niñas y niños. Tanto libros informativos como álbumes ilustrados de ficción. Y hemos lamentado que no se publiquen más libros destinados a la infancia con la fotografía como protagonista. Os dejamos aquí el listado que hemos repartido: 30librosfotos.

Ha sido una mañana muy fructífera, una estupenda manera de empezar esta 12ª edición del club de lectura Todo el mundo va. Hemos repartido ejemplares de Voces en el parque y Del color de la leche que serán los libros que analicemos en la segunda sesión, ya en el Ateneo el sábado 9 de noviembre.

“Vende” los libros a tus alumnas/os

Amira vendiendo a sus compañeras El higo más dulce.  Biblioteca Rafael Azcona, 20-02-2017

Hay un blog que nos inspira mucho y del que copiamos sin rubor (a nosotras nos encanta que nos copien, todos aprendemos de alguien) algunas iniciativas. Por ejemplo la Batalla de libros, etc. Es un blog canadiense escrito en francés en el que distintas maestras van compartiendo sus experiencias sobre cómo fomentan la lectura en sus clases, tanto en Infantil como en Primaria.

Hoy queremos compartiros este artículo que nos ha gustado mucho porque presenta cinco estrategias muy sencillas de aplicar. Aunque no concreta la edad de niños y niñas por el contexto deducimos que habla de 1º o 2º de Primaria. Lo firma Annie Gravel

Ahora que se acerca el inicio del nuevo curso 2019-2020 nos ha parecido un momento estupendo. De modo que hemos hecho una traducción libre casera que os ofrecemos aquí. Las fotos no pertenecen al blog mencionado, son nuestras. ¡Ojalá os resulte útil! Si alguien quiere aportarnos sus experiencias estaremos encantadas de recibir comentarios.

Llegué muy repentinamente a mi clase en noviembre de 2018 en un área desfavorecida. El primer día quise leerles un álbum ilustrado y me sorprendí mucho cuando mis alumnos prefirieron quedarse en la parte de atrás de la clase y prácticamente me dieron la espalda mientras leía en lugar de presentarme. Recuerdo que me sorprendió esta visión y rápidamente noté que los estudiantes no estaban acostumbrados a coger un libro en su tiempo libre, que preferían quedarse en su mesa sin hacer nada a tomar un libro para pasar el rato. Así que me desafié a mí misma a tratar de inculcarles el placer de la lectura a lo largo del curso.

Fue en el mes de mayo cuando mis alumnos me dieron una gran sorpresa. Mientras estaba ocupada respondiendo el correo electrónico de un padre, noté que la clase estaba completamente en silencio. ¡Rápidamente pensé que algo andaba mal! Cuando levanté la vista, vi a todos mis alumnos, sin excepción, inmersos en un libro. Sin tener que recordárselo había logrado que se habituaran a coger un libro durante los tiempos de espera.

Me sentí tan orgullosa que hasta se me escapó una lagrimita. Puede parecer trivial pero en el caso de este grupo era un gran paso el que habían dado. El propósito de este artículo es ofrecer a otras maestras y maestros algunas estrategias para motivar a sus estudiantes a leer por sí mismos. Será necesario ser paciente, pero son los pequeños gestos los que cuentan.

1- Crea un rincón de lectura acogedor

La mayoría de las clases tienen rincones de lectura y la mía tenía uno pero la verdad muy poco motivador. La mayor parte eran libros viejos (más viejos que yo), estas colecciones en desuso no son atractivas ni para los niños ni para los adultos. De modo que decidí partir de cero, retiré todos los libros y les propuse a los niños que me ayudaran a organizar una nueva colección como estrategia para motivarles.

2- Vende los libros a tus alumnos

Después de esta tarea de expurgo decidí que había que venderles a los niños los nuevos títulos. A los adultos también nos gusta que nos recomienden libros, leer críticas, buscar información del autor, etc. De modo que decidí presentar cada libro que incluía en la biblioteca. Desplegué mis estrategias como vendedora para engancharlos y el efecto fue inmediato. Era presentar el cuento y en cuanto me daba la espalda los interesados se acercaban al libro para pedirlo prestado. Después algunos me preguntaron si ellos también podrían presentar libros a la clase para prestarlos a sus compañeros. ¡Una hermosa prueba de motivación intrínseca!

3- Léeles en voz alta todos los días

Decidí que impondría mi amor por la lectura leyéndoles una novelita en voz alta todos los días. Primero, los estudiantes más recalcitrantes permanecieron en la parte de atrás, pero a medida que pasaba el tiempo, les sorprendí estirando el cuello con mucho interés cuando mostraba las ilustraciones. ¡Una pequeña victoria! Les gustó tanto que a menudo me preguntaban a qué hora continuaríamos nuestra lectura. Durante el resto del año, leí a los estudiantes casi exclusivamente novelas que tuvieron una secuela. Pensé que si lograba enganchar a algunos con mi lectura, ¡podría ofrecerles el resto para que lo leyeran solos! ¡A menudo, tenía lista de espera para el Volumen 2!

4- Presenta libros muy variados

Una de las claves para fomentar la lectura es la variedad: distintos géneros (álbum ilustrado, libro informativo, cómic, poesía, relato corto, etc.), distintos autores, distintas editoriales. ¡Hay que tocar todos los palos! También distintos niveles de lectura, algunos prefieren libros gordos, otros flacos. ¡Hay que pensar en todas y todos! Los que tienen perro, los que adoran el cómic, etc.

Nunca lo repetiremos lo suficiente: debemos ofrecer al alumnado variedad de géneros, de autores, de ilustraciones, etc. Yo tenía una estudiante que odiaba leer, le pregunté por sus aficiones y descubrí que le apasionaba la cocina. Le traje un montón de libros de cocina y recetas y me la gané.

5- Predica con el ejemplo

Cuando quiero que mis alumnos hagan una tarea, yo también me pongo a ello. No basta con decir, hay que hacer. Esto lo aplico a todo, a las rutinas, actividades y también a la lectura. Por ejemplo, cuando quiero que la clase se calme, tomo un libro. Al principio, los estudiantes se sorprenden al verme leer en mi escritorio, pero trato de demostrarles que yo (su maestra) me divierto leyendo y así les motivo para leer por sí mismos.

Beatriz en La casa de los ratones

Beatriz Gómez con uno de sus gemelos delante de la auténtica Casa de los ratones en la Biblioteca Pública de Amsterdam. Agosto de 2019.  ¡Gracias por compartir tu experiencia Bea!

Estoy en la Biblioteca Pública de Amsterdam delante de la auténtica Casa de los ratones. La Biblioteca para niños es maravillosa. Es un ambiente amistoso con los bebés. Niños descalzos, peluches, casas, accesibilidad y parece que buenos libros.

Este es el WhatsApp y la foto que desde Amsterdam nos manda Beatriz, maestra, amante de la LIJ y Tomasa. Nos ha hecho mucha ilusión porque el cuento de La casa de los ratones fue un 20 en 2016 y desde entonces se han publicado hasta cuatro títulos y todos estupendos.

En castellano se han publicado ya cuatro títulos de la serie La casa de los ratones. Cada título contiene varias historias cortas, ideales para leer una o dos cada noche.

Os copiamos aquí la crítica que hicimos entonces.

La casa de los ratones es una joya de muchos quilates. La holandesa Karina Schaapman ha invertido unos cuantos años en hacer una gran maqueta, dos metros de ancho por tres de alto, donde recrea todo un universo en miniatura. Una maqueta que es algo más que una casa, es todo un barrio en vertical; con más de cien habitaciones, con sus escaleras, pasillos, puertas, etc. además de talleres, tiendas y exteriores. Cada estancia está amueblada muy confortablemente y tiene todo lo que necesitan sus habitantes que son ratones. Está realizada con papel, cartón, papel maché, telas, lanas, corchos, todo tipo de materiales reciclados.

La maqueta está llena de detalles que dan verosimilitud a la historia, detalles que hacen que los personajes cobren vida y que invita a curiosear cada uno de sus rincones. En algunos de estos detalles hay referentes culturales holandeses (el cacao Droster, el Diario de Ana Frank) pero en realidad esta casa podría estar en cualquier lugar de occidente. Un trabajo totalmente artesanal realizado con mucho gusto, sin caer en la ñoñería ni la horterada y que en pleno auge de la ilustración digital, es una rareza.

El álbum está hecho con excelentes fotografías que tienen tanta importancia como la propia maqueta, realizadas por Ton Bouwer (los dos primeros títulos) y Allard Bovenberg (en los siguientes), con distintos encuadres, en detalle o panorámicos que ponen imagen a las historias. Se ha reservando siempre un espacio en blanco para el texto en la parte inferior de la hoja.

El texto, que acompaña a las fotografías, nos cuenta un montón de historias cotidianas escritas con naturalidad y sencillez, con el lenguaje que emplearía cualquier niño. Sam y Julia, los protagonistas, son dos ratoncitos muy amigos. Julia es hija sola, curiosa, decidida y bastante traviesa; por el contrario Sam tiene una gran familia, es tímido y miedoso. A través de las imágenes asistiremos a un cumpleaños, a la cena del Sabbat en casa de la tía de Sam, o veremos qué pasa si echamos demasiado detergente a la lavadora; podremos saber qué es un colmado o el aspecto que tendremos si nos contagiamos de varicela.

En las primeras guardas vemos la casa de día, en plena actividad y en las guardas que cierra el álbum vemos la casa a oscuras, cuando todos duermen. La autora ha creado un mundo feliz y seguro donde los niños se dedican a jugar y a ser niños. Un álbum con un montón de posibilidades no sólo para los pequeños, gustará mucho a abuelas y abuelos.

25 cómics para enganchar a niñas y niños en verano

Tebeos para niñas y niños de 6 a 10 años. Humor ingenuo y aventuras son los dos temas recurrentes para estas edades. Muchos de ellos (Hilda) también pueden verse en televisión.

Ahora que niñas y niños disponen de más tiempo libre es una época estupenda para ir a la biblioteca y sacar cómics de esos que tienen varios volúmenes, lo que llamamos una serie. Por ejemplo los dos primeros de Ariol. Si triunfa vamos a por los dos siguientes. Y luego ya nos pasamos a Pequeño vampir, creado por uno de los maestros del cómic europeo, el gran Joann Sfar. Para los más mayores los clásicos como Tintín, Asterix o Spirou siguen siendo imprescindibles. Este listado que os dejamos con las edades aconsejadas os ayudará en la selección: 25 Comics series.

Cómics para niñas y niños a partir de 10 años. Grandes clásicos que siguen vivos.

El cómic tiene su propio lenguaje y es uno de los géneros más creativos e innovadores del momento. Leer tebeos requiere utilizar muchas estrategias: observar el dibujo, descifrar sus códigos, leer el texto, redirigir el ojo en el orden que requieren las viñetas, interpretar los guiños humorísticos, etc. Si quieres que tus hijos sean creativos este es uno de los recursos más sencillos al alcance de todos. Si nos hemos olvidado de alguno que os parece fundamental escribidnos.

¿Quién ha robado las nueces?

El primer caso (Harperkids, 2018) narra las pesquisas del inspector Gordon, un sapo,  y su ayudante, la ratona Mimi, para averiguar quién está robando las nueces del bosque. Al inspector le gusta tomar el té con magdalenas de chocolate y de grosella. Una novelita para niños y niñas de 6 a 10 años. Para leer un capítulo o dos cada noche. O darse un atracón.

Ulf Nilsson (Suecia, 1948) es uno de los escritores de libros infantiles más importantes de Suecia. Esta novelita (95 páginas divididas en 12 capítulos) que os presentamos, El primer caso, es la primera que se ha traducido al español de las cuatro ya publicadas en Suecia. Protagonizada por el inspector Gordon, un detective experimentado pero ya un poco mayor. Él preferiría que no se cometiese ningún delito, así tendría más tiempo para sus ocupaciones favoritas: tomar el té y comer magdalenas al calor de la chimenea. Sus mayores aspiraciones son que ocurra lo menos posible, porque como él dice: en el mejor de los mundos nada sucede. No hay ladrones ni prisiones.

Pero se produce un robo y Gordon necesita un ayudante y aparece entonces una ratoncita, Mimi, joven e inesperta pero lista y llena de entusiasmo. El relato es inocente pero no estúpido, recuerda por momentos a Sapo y Sepo, tiene su trasfondo filosófico: Si uno no tiene nombre, no es nadie. Si uno no tiene nombre, entonces es como si no existiera. (Página 25)

También tiene su puntito de humor y el aliciente de averiguar quién es el ladrón te lleva al final casi sin sentir. Con los ingredientes típicos de las historias policíacas: interrogatorio, comisaría, inspector, etc.

La edición es muy manejable, tamaño ni grande ni pequeño (como el cómic de Ariol en esta misma editorial que tanto nos gusta). Las ilustraciones son de Gitte Spee (Holanda, 1950) también muy conocida y con un montón de obra publicada: elegantes, sutiles, de trazo ágil y colores suaves; endulzan la historia sin empalagar. Expresan de maravilla el estado de ánimo de los personajes

La meteremos como candidato 20 y nos alegra tener obras de este tipo en un mercado invadido por el álbum ilustrado en el que es tan difícil encontrar buenos relatos. ¡Ojalá se traduzcan el resto de los casos!

Descubrimos esta obra en Pizpirigaña, gracias a Juana Sánchez. Y estamos deseando llevarla a nuestros clubes de lectura con niñas y niños. Estamos seguras de que va a arrasar. Por cierto también estupenda para estas vacaciones que se avecinan y para regalar, cuesta 12 euros.

Y añadir también que se ha llevado al cine con el título de Gordon and Paddy. Se presentó en la Berlinae en 2018. Un poco enfadadas estamos porque estas películas de animación no llegan a Logroño. Pendientes de estreno están también Mi mamá y El malvado zorro feroz. ¿Alguien sabe por qué sucede esto? La duda nos corroe, nos vamos a tomar un té con una magdalena bien regada con mermelada de albaricoque.