“Vende” los libros a tus alumnas/os

Amira vendiendo a sus compañeras El higo más dulce.  Biblioteca Rafael Azcona, 20-02-2017

Hay un blog que nos inspira mucho y del que copiamos sin rubor (a nosotras nos encanta que nos copien, todos aprendemos de alguien) algunas iniciativas. Por ejemplo la Batalla de libros, etc. El caso es que es un blog canadiense escrito en francés en el que distintas maestras van compartiendo sus experiencias sobre cómo fomentan la lectura en sus clases, tanto en Infantil como en Primaria.

Hoy queremos compartiros este artículo que nos ha gustado mucho porque presenta 5 estrategias muy sencillas de aplicar. Aunque no concreta la edad de niños y niñas por el contexto deducimos que habla de 1º o 2º de Primaria. Lo firma Annie Gravel

Ahora que se acerca el inicio del nuevo curso 2019-2020 nos ha parecido un momento estupendo. De modo que hemos hecho una traducción libre casera que os ofrecemos aquí. Las fotos no pertenecen al blog mencionado, son nuestras. ¡Ojalá os resulte útil! Si alguien quiere aportarnos sus experiencias estaremos encantadas de recibir comentarios.

Llegué muy repentinamente a mi clase en noviembre de 2018 en un área desfavorecida. El primer día quise leerles un álbum ilustrado y me sorprendí mucho cuando mis alumnos prefirieron quedarse en la parte de atrás de la clase y prácticamente me dieron la espalda mientras leía en lugar de presentarme. Recuerdo que me sorprendió esta visión y rápidamente noté que los estudiantes no estaban acostumbrados a coger un libro en su tiempo libre, que preferían quedarse en su mesa sin hacer nada a tomar un libro para pasar el rato. Así que me desafié a mí misma a tratar de inculcarles el placer de la lectura a lo largo del curso.

Fue en el mes de mayo cuando mis alumnos me dieron una gran sorpresa. Mientras estaba ocupada respondiendo el correo electrónico de un padre, noté que la clase estaba completamente en silencio. ¡Rápidamente pensé que algo andaba mal! Cuando levanté la vista, vi a todos mis alumnos, sin excepción, inmersos en un libro. Sin tener que recordárselo había logrado que se habituaran a coger un libro durante los tiempos de espera.

Me sentí tan orgullosa que hasta se me escapó una lagrimita. Puede parecer trivial pero en el caso de este grupo era un gran paso el que habían dado. El propósito de este artículo es ofrecer a otras maestras y maestros algunas estrategias para motivar a sus estudiantes a leer por sí mismos. Será necesario ser paciente, pero son los pequeños gestos los que cuentan.

1- Crea un rincón de lectura acogedor

La mayoría de las clases tienen rincones de lectura y la mía tenía uno pero la verdad muy poco motivador. La mayor parte eran libros viejos (más viejos que yo), estas colecciones en desuso no son atractivas ni para los niños ni para los adultos. De modo que decidí partir de cero, retiré todos los libros y les propuse a los niños que me ayudaran a organizar una nueva colección como estrategia para motivarles.

2- Vende los libros a tus alumnos

Después de esta tarea de expurgo decidí que había que venderles a los niños los nuevos títulos. A los adultos también nos gusta que nos recomienden libros, leer críticas, buscar información del autor, etc. De modo que decidí presentar cada libro que incluía en la biblioteca. Desplegué mis estrategias como vendedora para engancharlos y el efecto fue inmediato. Era presentar el cuento y en cuanto me daba la espalda los interesados se acercaban al libro para pedirlo prestado. Después algunos me preguntaron si ellos también podrían presentar libros a la clase para prestarlos a sus compañeros. ¡Una hermosa prueba de motivación intrínseca!

3- Léeles en voz alta todos los días

Decidí que impondría mi amor por la lectura leyéndoles una novelita en voz alta todos los días. Primero, los estudiantes más recalcitrantes permanecieron en la parte de atrás, pero a medida que pasaba el tiempo, les sorprendí estirando el cuello con mucho interés cuando mostraba las ilustraciones. ¡Una pequeña victoria! Les gustó tanto que a menudo me preguntaban a qué hora continuaríamos nuestra lectura. Durante el resto del año, leí a los estudiantes casi exclusivamente novelas que tuvieron una secuela. Pensé que si lograba enganchar a algunos con mi lectura, ¡podría ofrecerles el resto para que lo leyeran solos! ¡A menudo, tenía lista de espera para el Volumen 2!

4- Presenta libros muy variados

Una de las claves para fomentar la lectura es la variedad: distintos géneros (álbum ilustrado, libro informativo, cómic, poesía, relato corto, etc.), distintos autores, distintas editoriales. ¡Hay que tocar todos los palos! También distintos niveles de lectura, algunos prefieren libros gordos, otros flacos. ¡Hay que pensar en todas y todos! Los que tienen perro, los que adoran el cómic, etc.

Nunca lo repetiremos lo suficiente: debemos ofrecer al alumnado variedad de géneros, de autores, de ilustraciones, etc. Yo tenía una estudiante que odiaba leer, le pregunté por sus aficiones y descubrí que le apasionaba la cocina. Le traje un montón de libros de cocina y recetas y me la gané.

5- Predica con el ejemplo

Cuando quiero que mis alumnos hagan una tarea, yo también me pongo a ello. No basta con decir, hay que hacer. Esto lo aplico a todo, a las rutinas, actividades y también a la lectura. Por ejemplo, cuando quiero que la clase se calme, tomo un libro. Al principio, los estudiantes se sorprenden al verme leer en mi escritorio, pero trato de demostrarles que yo (su maestra) me divierto leyendo y así les motivo para leer por sí mismos.

Beatriz en La casa de los ratones

Beatriz Gómez con uno de sus gemelos delante de la auténtica Casa de los ratones en la Biblioteca Pública de Amsterdam. Agosto de 2019.  ¡Gracias por compartir tu experiencia Bea!

Estoy en la Biblioteca Pública de Amsterdam delante de la auténtica Casa de los ratones. La Biblioteca para niños es maravillosa. Es un ambiente amistoso con los bebés. Niños descalzos, peluches, casas, accesibilidad y parece que buenos libros.

Este es el WhatsApp y la foto que desde Amsterdam nos manda Beatriz, maestra, amante de la LIJ y Tomasa. Nos ha hecho mucha ilusión porque el cuento de La casa de los ratones fue un 20 en 2016 y desde entonces se han publicado hasta cuatro títulos y todos estupendos.

En castellano se han publicado ya cuatro títulos de la serie La casa de los ratones. Cada título contiene varias historias cortas, ideales para leer una o dos cada noche.

Os copiamos aquí la crítica que hicimos entonces.

La casa de los ratones es una joya de muchos quilates. La holandesa Karina Schaapman ha invertido unos cuantos años en hacer una gran maqueta, dos metros de ancho por tres de alto, donde recrea todo un universo en miniatura. Una maqueta que es algo más que una casa, es todo un barrio en vertical; con más de cien habitaciones, con sus escaleras, pasillos, puertas, etc. además de talleres, tiendas y exteriores. Cada estancia está amueblada muy confortablemente y tiene todo lo que necesitan sus habitantes que son ratones. Está realizada con papel, cartón, papel maché, telas, lanas, corchos, todo tipo de materiales reciclados.

La maqueta está llena de detalles que dan verosimilitud a la historia, detalles que hacen que los personajes cobren vida y que invita a curiosear cada uno de sus rincones. En algunos de estos detalles hay referentes culturales holandeses (el cacao Droster, el Diario de Ana Frank) pero en realidad esta casa podría estar en cualquier lugar de occidente. Un trabajo totalmente artesanal realizado con mucho gusto, sin caer en la ñoñería ni la horterada y que en pleno auge de la ilustración digital, es una rareza.

El álbum está hecho con excelentes fotografías que tienen tanta importancia como la propia maqueta, realizadas por Ton Bouwer (los dos primeros títulos) y Allard Bovenberg (en los siguientes), con distintos encuadres, en detalle o panorámicos que ponen imagen a las historias. Se ha reservando siempre un espacio en blanco para el texto en la parte inferior de la hoja.

El texto, que acompaña a las fotografías, nos cuenta un montón de historias cotidianas escritas con naturalidad y sencillez, con el lenguaje que emplearía cualquier niño. Sam y Julia, los protagonistas, son dos ratoncitos muy amigos. Julia es hija sola, curiosa, decidida y bastante traviesa; por el contrario Sam tiene una gran familia, es tímido y miedoso. A través de las imágenes asistiremos a un cumpleaños, a la cena del Sabbat en casa de la tía de Sam, o veremos qué pasa si echamos demasiado detergente a la lavadora; podremos saber qué es un colmado o el aspecto que tendremos si nos contagiamos de varicela.

En las primeras guardas vemos la casa de día, en plena actividad y en las guardas que cierra el álbum vemos la casa a oscuras, cuando todos duermen. La autora ha creado un mundo feliz y seguro donde los niños se dedican a jugar y a ser niños. Un álbum con un montón de posibilidades no sólo para los pequeños, gustará mucho a abuelas y abuelos.

25 cómics para enganchar a niñas y niños en verano

Tebeos para niñas y niños de 6 a 10 años. Humor ingenuo y aventuras son los dos temas recurrentes para estas edades. Muchos de ellos (Hilda) también pueden verse en televisión.

Ahora que niñas y niños disponen de más tiempo libre es una época estupenda para ir a la biblioteca y sacar cómics de esos que tienen varios volúmenes, lo que llamamos una serie. Por ejemplo los dos primeros de Ariol. Si triunfa vamos a por los dos siguientes. Y luego ya nos pasamos a Pequeño vampir, creado por uno de los maestros del cómic europeo, el gran Joann Sfar. Para los más mayores los clásicos como Tintín, Asterix o Spirou siguen siendo imprescindibles. Este listado que os dejamos con las edades aconsejadas os ayudará en la selección: 25 Comics series.

Cómics para niñas y niños a partir de 10 años. Grandes clásicos que siguen vivos.

El cómic tiene su propio lenguaje y es uno de los géneros más creativos e innovadores del momento. Leer tebeos requiere utilizar muchas estrategias: observar el dibujo, descifrar sus códigos, leer el texto, redirigir el ojo en el orden que requieren las viñetas, interpretar los guiños humorísticos, etc. Si quieres que tus hijos sean creativos este es uno de los recursos más sencillos al alcance de todos. Si nos hemos olvidado de alguno que os parece fundamental escribidnos.

¿Quién ha robado las nueces?

El primer caso (Harperkids, 2018) narra las pesquisas del inspector Gordon, un sapo,  y su ayudante, la ratona Mimi, para averiguar quién está robando las nueces del bosque. Al inspector le gusta tomar el té con magdalenas de chocolate y de grosella. Una novelita para niños y niñas de 6 a 10 años. Para leer un capítulo o dos cada noche. O darse un atracón.

Ulf Nilsson (Suecia, 1948) es uno de los escritores de libros infantiles más importantes de Suecia. Esta novelita (95 páginas divididas en 12 capítulos) que os presentamos, El primer caso, es la primera que se ha traducido al español de las cuatro ya publicadas en Suecia. Protagonizada por el inspector Gordon, un detective experimentado pero ya un poco mayor. Él preferiría que no se cometiese ningún delito, así tendría más tiempo para sus ocupaciones favoritas: tomar el té y comer magdalenas al calor de la chimenea. Sus mayores aspiraciones son que ocurra lo menos posible, porque como él dice: en el mejor de los mundos nada sucede. No hay ladrones ni prisiones.

Pero se produce un robo y Gordon necesita un ayudante y aparece entonces una ratoncita, Mimi, joven e inesperta pero lista y llena de entusiasmo. El relato es inocente pero no estúpido, recuerda por momentos a Sapo y Sepo, tiene su trasfondo filosófico: Si uno no tiene nombre, no es nadie. Si uno no tiene nombre, entonces es como si no existiera. (Página 25)

También tiene su puntito de humor y el aliciente de averiguar quién es el ladrón te lleva al final casi sin sentir. Con los ingredientes típicos de las historias policíacas: interrogatorio, comisaría, inspector, etc.

La edición es muy manejable, tamaño ni grande ni pequeño (como el cómic de Ariol en esta misma editorial que tanto nos gusta). Las ilustraciones son de Gitte Spee (Holanda, 1950) también muy conocida y con un montón de obra publicada: elegantes, sutiles, de trazo ágil y colores suaves; endulzan la historia sin empalagar. Expresan de maravilla el estado de ánimo de los personajes

La meteremos como candidato 20 y nos alegra tener obras de este tipo en un mercado invadido por el álbum ilustrado en el que es tan difícil encontrar buenos relatos. ¡Ojalá se traduzcan el resto de los casos!

Descubrimos esta obra en Pizpirigaña, gracias a Juana Sánchez. Y estamos deseando llevarla a nuestros clubes de lectura con niñas y niños. Estamos seguras de que va a arrasar. Por cierto también estupenda para estas vacaciones que se avecinan y para regalar, cuesta 12 euros.

Y añadir también que se ha llevado al cine con el título de Gordon and Paddy. Se presentó en la Berlinae en 2018. Un poco enfadadas estamos porque estas películas de animación no llegan a Logroño. Pendientes de estreno están también Mi mamá y El malvado zorro feroz. ¿Alguien sabe por qué sucede esto? La duda nos corroe, nos vamos a tomar un té con una magdalena bien regada con mermelada de albaricoque.

Cosas pequeñas que ocurren en Arenas

Ellen Duthie con Federico Martín Nebras. Presentó una ponencia en homenaje al gran ilustrador John Burningham recientemente fallecido. Hizo un repaso de su trayectoria vital y artística.

Este año no vamos a resumir todo lo que aconteció en el bosque porque sería inabarcable y ya hay casi cien fotos aquí. Os contaremos solo pequeños detalles, quizá no forman parte del relato principal pero a nosotras nos han emocionado. Son esas cosas pequeñas por las que también venimos a Arenas de San Pedro. Ante todo queremos felicitar a las gentes de la asociación cultural Pizpirigaña por su dedicación, esfuerzo y por seleccionar lo mejor y juntarlo todo en el bosque de Riocantos. ¡Muchas gracias!

La familia de John Burningham era muy viajera y él se educó en un montón de colegios distintos, uno de ellos Summerhill. Parece inclinarse por criar a niñas y niños con una cierta libertad ordenada. En sus álbumes los adultos tratan a los niños con respeto y aunque no siempre se porten bien, nunca se habla de castigo. Más bien, se les anima a vivir sus propias aventuras.

Uno de los carteles que vimos por el bosque y nos gustó especialmente. También Ellen Duthie habló de Nostlinger y destacó sus diálogos y cómo se atrevió con temas que no se tratan en la LIJ habitualmente: no siempre los adultos son sinceros, la sexualidad tanto del niño como el adulto, etc. ¡Este verano vamos a releer algunos de sus libros!

Echamos de menos a Gustavo Puerta que aunque figuraba en el programa finalmente no pudo acudir. Y en el bosque comimos patatas revolconas y cerezas y a la vez hablábamos con unos y con otros porque allí desaparecen las distancias y todos somos simplemente amantes de la LIJ. Y se escucha cantar a la oropéndola y al mirlo.

Estos dos hermanos intercambian sus libros. Arenas de San Pedro. Sábado 1 de junio de 2019.

Algunas personas llevan a sus hijos porque allí hay mucho espacio y se puede jugar a todo, encuentras palos, hormigas, tierra, piedras, el paraíso vaya. Los hay que traen su caravana y los que se alojan en alguna de las pensiones del pueblo.

Guillermo Soler Quílez acaba de leer su tesis en la Universidad de Alicante y nos explicó en el taller que había hecho prácticas con alumnos de 6º curso y ha diseñado un test para medir si hay un cambio significativo entre alumnado que ha leído cuentos que abordan la diversidad sexual y los que no lo han hecho. Ya en la tradición oral española hay un cuento sobre el tema, El oricuerno, incluido en los Cuentos al amor de la lumbre de Antonio Rodríguez Almodóvar.

Guillermo  preparó un taller que tituló El arco iris entra en la escuela con cuentos que abarcan la diversidad afectivo-sexual. Nos gustó tanto el abordaje como su dinamismo.

Y es que no podemos seguir leyendo en la escuela y en casa cuentos con un único punto de vista: el heteronormativo. Hemos de ofrecer todo tipo de historias. Guillermo nos facilitó bibliografía abundante.

Pero sin duda, lo que más nos conmovió, y ya solo eso justifica nuestro viaje a Arenas fue la obra de teatro Amour de la Compañía vasca de teatro Marie de Jongh.

Lo nuestro es teatro infantil para adultos y teatro adulto para niños.

Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud 2018. Una maravilla, por la frescura, por la puesta en escena tan minimalista y tan poética. Hemos venido enamoradas de esta compañía que repetirá el año que viene en Arenas con otro espectáculo: Estrella. Si tenéis oportunidad no os perdáis ninguno de sus trabajos.

Al día siguiente el director de la compañía y los actores acudieron también al bosque y nos explicaron su proceso creativo. Y nos mostraron las máscaras que utilizan, son casi máscaras neutras, sin serlo, con muy pocos elementos añadidos.

Jokin Oregi, director y escritor de espectáculos de la compañía de teatro Marie Jongh de Euskadi, nos muestra el uso de la máscara. Partimos de algo que nos conmueva y a partir de ahí pensamos en una dramaturgia, en los personajes que necesitaremos, etc.

Y siempre nos pasa lo mismo, que se nos hace corto y no queremos volver a Logroño. El año que viene el XVI Encuentro se celebrará del 5 al 7 de junio. ¡Ya queda menos!