Los jueves de julio a escuchar cuentos

laplazadeloscuentosEn la Plaza de los cuentos de la Biblioteca Rafael Azcona de Logroño se presentarán todos los jueves de julio, a las 19:00 horas, narraciones orales a cargo de cuatro relevantes contadores: Vamos a contar mentiras tralará, con Carles García de Logroño; Retablillo de títeres y cuentos, con Rodorín de Madrid; El león Kandinga, con Boni Ofogo de Zaragoza; La casa del viento, con Sherezade Bardají de Barcelona; y Grandioso mundo botón con Cristina Verbena de Zaragoza.

No hay que inscribirse, solo dejarte caer por allí con tus retoños. Los narradores son de lo mejorcito en el ámbito de la narración oral. Hay muchos días para ir a la piscina pero los jueves de julio son para escuchar cuentos. ¡Por allí nos vemos! 

¿Por qué leer en voz alta en la calle?

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Carmen Saéz leyendo en voz alta El camino de Delibes. Lo que véis detrás es un nuevo punto de lectura, La Rosaleda, que el alcalde de Logroño inauguró el viernes 23 de abril. En pleno centro de Logroño, El Espolón. Un nuevo espacio cultural en el que habrá prensa y cuentos, muchos cuentos.

Esta semana hemos participado en la lectura en voz alta con motivo del día del libro de El camino de Delibes. El acto estaba organizado por la Biblioteca Municipal Rafael Azcona. Y nos ha dado por pensar para qué sirve un acto de este tipo. 

  • La obra leída ya no se olvida, de alguna manera queda en tu memoria. Si ya la conoces la rememoras, si no la conoces, quizá te animes a leer la obra completa.
  • Si el texto tiene escenas divertidas (en el caso de El camino es así) se comparten risas. Escuchas a los demás reir a la vez que tú y la lectura entonces pasa a ser un acto compartido, un acto social.
  • Se oyen voces muy distintas, formas de leer diferentes, acentos nuevos. 
  • Da visibilidad al hecho de leer, lo engrandece, lo pone en valor. Si hay ahí personas leyendo y escuchando, eso que hacen, debe ser importante porque lo hacen en público. Casi como cuando vamos a un concierto. 

Nos parece entonces una actividad sencilla y fácil de organizar para una escuela o un instituto. Eligiendo bien lo que se va a leer, por ejemplo en un instituto nos contaron que habían leído relatos breves. ¿Os imagináis por ejemplo a niñas y niños de 3º y 4º leyendo en voz alta El oso que no lo era o a los de 5º y 6º leyendo El pequeño Nicolás?

Nos ha gustado también que el día del libro se celebre no solo vendiendo libros, también las Bibliotecas pueden organizar actos complementarios y engrandecer así la fiesta. Pues todo esto nos ha dado por pensar, seguro que a alguien se le ocurren más aspectos en los que nosotras no hemos caído. Esperamos sugerencias. 

Ciclo de talleres LIJ para familias

lalecturacomoaztocompartidoApunta todos estos sábados en el calendario de la cocina y no te pierdas ni uno. Para familias, mediadores, maestras, bibliotecarias y toda persona amante de la Literatura Infantil y Juvenil. Empezamos nosotras el sábado 24 de abril con un taller para aprender a seleccionar la mejor LIJ. Os llevaréis libros prestados y el sábado 15 de mayo nos juntaremos de nuevo para hablar de lo leído.

Y en sábados sucesivos formadoras de fuera de La Rioja irán pasando por la Biblioteca Rafael Azcona para enseñarnos distintos aspectos de la LIJ. Es un privilegio poder participar en este programa La lectura como acto compartido. Para inscribirse hay que llamar al 941 245 811. ¡Todavía quedan plazas! ¡Nos vemos en la Azcona!

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Estos libros y otros muchos se llevaron prestados para leer en familia el sábado 24 de abril. El sábado 15 de mayo nos juntaremos de nuevo para ver qué tal han funcionado en cada casa.

Cuéntalo ocurre en Logroño

El Festival de Narrativas Cuéntalo está presente en toda la ciudad. Paseo del Espolón en Logroño.

Estamos muy contentas porque vamos a participar en un encuentro con el escritor zaragozano Sergio del Molino junto al club de lectura de la Universidad de La Rioja. Podremos plantearle cualquier cuestión sobre su último libro: La piel. Del Molino se desplazará físicamente a Logroño donde también impartirá un taller de escritura. Nos hemos apuntado varias Tomasas porque para aprender a leer mejor nada más recomendable que conocer los entresijos de la escritura.

Y todo gracias al Festival de Narrativas Cuéntalo que empieza este jueves 12 de noviembre y se extiende hasta el sábado 21 . El tema elegido para esta IV edición es la muerte en sus múltiples vertientes. Tenemos un recuerdo muy especial de la edición del año pasado y, aunque en esta ocasión muchas de las conversaciones serán virtuales, estamos deseando descubrir autores, obras y nuevas propuestas artísticas. Y es que también habrá cine documental, podcast, teatro, exposiciones, etc.

El Ayuntamiento de Logroño ha apostado por mantener el festival aunque reduciendo los aforos y optando por los encuentros virtuales con escritoras como Marta Sanz, Susana Martín Gijón, Lucía Baskaran, etc. Y entre los escritores citaremos a Héctor Abad Faciolince y Miguel Ángel Hernández. Y nos gusta mucho que se consolide la participación de los distintos clubes de lectura. Os contaremos lo que suceda, porque Cuéntalo ocurre en Logroño y es un lujo de festival. ¡Logroño, ciudad lectora!

Génie la loca ¡No te pegues a mis faldas!

Castaños en el parque del Carmen de Logroño. La naturaleza sirve como refugio a la niña que narra en la novela de Inés Cagnati, Genie la loca. Logroño, 7 de noviembre de 2020.

Las calles de Logroño amanecieron mojadas la mañana del sábado tras la lluvia caída durante la noche, pero no hacía frío. Nos juntamos 15 personas en el Ateneo riojano para hablar de una novela desoladora pero bellamente contada: Génie la loca. Empezamos contextualizando a Inés Cagnati, la autora, para luego dar paso a las distintas opiniones.

Descendiente de una familia de inmigrantes italianos agricultores, creció en en la región de Aquitania, al sur de Francia. Sus padres llegaron allí con otros 80.000 italianos, la mayoría analfabetos, sin saber francés, y empezaron a cultivar las tierras pantanosas abandonadas por los franceses que o bien habían muerto en la Primera Guerra Mundial o habían emigrado a la ciudad. En un ambiente hostil, agresivo, en la escuela los hijos e hijas de estos inmigrantes no fueron bien recibidos. No tanto por su origen como por la pobreza que arrastraban. La sociedad francesa perdonaba la violencia contra los italianos y les culpaba si eran agredidas sexualmente. Sin contar con el machismo reinante dentro de su propia comunidad. En este contexto se entiende mejor una novela de apenas 190 páginas que refleja esta situación.

Este entorno rural tuvo una gran influencia en las obras de Inés Cagnati. En todas, la narradora es una niña y, en todas palpita el deseo de huir de los ambientes opresivos y la pobreza. Ella lo consiguió, después de estudiar, trabajó toda su vida como profesora de francés, aunque nunca se sintió integrada, nunca se sintió francesa; y eso que sus libros fueron premiados muy pronto. Por Génie la loca recibió en 1977 el premio Deux Magots.

En Génie la loca cuenta la historia de una niña que siempre está esperando a su madre, que trabaja de sol a sol y llega a casa extenuada. Es la historia de amor de una hija hacia una madre incapaz de abrazarla porque todo le ha sido arrebatado.

Técnicamente superpone tiempos narrativos, utiliza un lenguaje formular, repetitivo, frases que te van golpeando y consiguen crear una atmósfera densa que te atrapa: Nunca he tenido nada / ¡No te pegues a mis faldas! 

Pero, sobre todo, en lo que nos parece una maestra es en el empleo de la elipsis. Cagnati calla más que dice, se contiene, da a entender cosas que tú como lector has de completar. Capítulos cortos que requieren un ritmo de lectura lento, porque nada sobra, cada palabra cuenta. Una novela de denuncia social, una novela feminista. Y también una novela rural en la que la naturaleza es liberadora y, sin embargo, la gente resulta ser siempre una amenaza.

Integrantes del club de lectura Todo el mundo va. Con mascarilla, distancia de seguridad, ventilación constante y gel. Con todas las medidas en el  Ateneo riojano. Sábado 7 de noviembre.

No me ha gustado, creo que la he leído muy rápido y no le he pillado el ritmo ni la atmósfera, ni nada. / No me gusta eso de que vaya y vuelva en el tiempo. / Si no llega a ser porque la propone el club de lectura yo esta no la leo ni loca. / Ahora que estamos aquí hablando me siento bien por haberla leído pero siempre leemos novelas tristes.

A mí me ha llevado a muchas historias de vida que he oído contar a mi abuela, a mi madre. Injusticias cometidas por el rico del pueblo o el médico, lo que hace el médico de la novela es flagrante. Y me ha recordado la vida en mi pueblo de niña, las faenas agrícolas, el cuidado de los animales, la matanza, etc. 

Yo lo que he visto es mucha resignación, la resignación de la mujer, la impotencia. En un ambiente que no te deja muchas salidas, solo tratas de sobrevivir. Y que en esa situación encuentre alivio en la naturaleza (las viñas, los castaños de indias, los sauces) me conmueve. 

Me parece una historia de denuncia, una historia feminista, una madre que a pesar de no poder dar amor lucha para que su hija estudie, para que sea libre. Y también critica las clases sociales, la pobreza, la codicia del rico que engaña al pobre. Trabaja haciendo tareas domésticas y agrícolas a cambio de una vaca y resulta que le dan una vaca ciega. 

Una historia muy, muy triste; sin embargo, dentro de tanta desgracia hay belleza: las estaciones que pasan, el nacimiento de los terneros, el abuelo que con ternura reparte nueces y manzanas. Una novela que me ha recordado a la Mary de El color de la leche. De esas novelas que no se olvidan.

Y antes de despedirnos hablamos del Festival de Narrativas Cuéntalo que se desarrollará del 12 al 21 de noviembre y llenará Logroño de literatura. Ya os iremos contando.