Marjane Satrapi

Nos hemos juntado 15 personas en el Ateneo con mascarilla y distancia de seguridad.  Hemos hablado de Persépolis de Marjane Satrapi y de Sapo de Max Velthuijs . Logroño, 16-01-2021 

Hoy sábado la mañana lucía luminosa y soleada, no queda ya ni rastro de nieve en Logroño. Nos hemos juntado (poco) 15 personas en el Ateneo. La cultura en la normativa de nuestra comunidad es ahora un bien de primera necesidad, como los supermercados y eso nos permite seguir con el club de lectura y por ejemplo ir al cine.

Hemos recibido a Jeremías Lera, profesor riojano de Cultura Clásica que nos ha contado que hace unos años cuando impartía en 4º de la ESO la asignatura de Sociedad, cultura y religión les ponía la película de Satrapi, Persépolis, porque se la había recomendado su hermano, profesor de filosofía a su vez.

Elisa Tobalina presentando a Jeremías Lera, era la primera vez que venía a nuestro club.

El alumnado la recibía muy bien y resultaba muy interesante el debate posterior. Para empezar el hecho de que la historia la cuente una adolescente les llegaba mucho y se identificaban con ella. Les llamaba la atención por ejemplo que Marjane se comportara y vistiera de forma tan opuesta en casa y en la calle. Lo libre y moderna que era en su hogar y cómo luego eso debía disimularlo, debía aprender a mentir para protegerse. También comentaban la expresividad que consigue Satrapi con cuatro rasgos, lo bien que dibuja por ejemplo las sonrisas forzadas. 

Y luego han ido interviniento el resto de las personas del club.

Yo no soy lectora de cómics pero este me ha gustado, me costaba un poco, la verdad, pero me ha sorprendido la franqueza con la que está contado. Me gustaría leer más cómics así. (Aquí hemos citado a Maus que también fue un referente para satrapi)

A mí me ha gustado cuando habla de su estancia en Viena y sus escarceos con el mundo de las drogas y dice que agradece muchos a sus padres que nunca le han preguntado sobre esa época de su vida. No le han pedido detalles. Como madre me identifico porque es verdad que hay cosas que los hijos no te cuentan y eso hay que respetarlo. 

Habla de la historia de Irán y del velo, etc. pero también de temas que te resultan cercanos como la desigualdad social, las relaciones afectivas, el desarraigo. Me ha enganchado y el dibujo es tan amable que desdramatiza algunas situaciones muy duras.

Hemos comentado también que el cómic es europeo, para empezar proque está escrito en francés y eso marca. Y porque en Irán esta industria no existe, si bien Satrapi se inspira en las pinturas persas clásicas. Y hemos insistido en que el guión es muy bueno, fluye con mucha naturalidad de las anécdotas personales a los aspectos históricos. Y de lo bien que ha envejecido, sigue resultando fresco y ágil y muy ilustrativo para adentrarse en la historia de Irán. Hemos acabado recomendando dos películas de Abbas Kiarostami que hablán de la situación de la mujer iraní. El sabor de las cerezas y A través de los olivos.

En una próxima entrada os resumiremos lo hablado sobre Max Velthuijs y su serie de Sapo. Tras entregar ejemplares de El cuento de la criada nos hemos despedido hasta la siguiente sesión que será el sábado 6 de febrero. ¡A cuidarse mucho!

Rodari surrealista

Gianni Rodari (Italia, 1920-1980) firmando libros en una escuela. (1979)

Una de las mayores influencias de Rodari fue el surrealismo. Conocía la obra de André Bretón y otros surrealistas franceses y de hecho muchos de los juegos que propone en su Gramática de la fantasía están sacados de los manifiestos surrealistas. Si bien Rodari los traslada al mundo de los niños y con sus habilidades didácticas los simplifica y concreta. 

O al menos eso es lo que afirma el profesor Enrique Barcia Mendo, profesor de la Universidad de Extremadura, en su artículo titulado La herencia surrealista de Gianni Rodari. Lo publicó en la revista CLIJ, nº 187 de 2005. Menciona a Carelman y su Catálogo de objetos imposibles y afirma que Rodari trabaja con palabras y Carelman con dibujos, ambos distorsionan la realidad a partir de objetos cotidianos y nos conducen a lo insólito. Podéis leerlo completo aquí: https://prensahistorica.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=1007141.

Echad un ojo también a este estupendo artículo de Eduardo Berti sobre Carelman: El inventor de objetos imposibles.

Y con esta entrada damos por terminado nuestro pequeño homenaje a Rodari. Recordad que en nuestras recomendaciones para regalar esta Navidad está el Libro de los errores que nos encanta. 

Gramática de la fantasía

Rodari admiraba a Andersen y a Carlo Collodi. Era un gran amante de los cuentos tradicionales, aunque fuera para tergiversarlos, de los refranes y de las fábulas. Y de los diccionarios.

Seguimos resumiendo lo comentado en nuestro homenaje a Rodari en el club de lectura del pasado sábado 12 de diciembre. Todo lo que os vamos a contar aquí lo hemos sacado de su libro Gramática de la fantasía. Hemos manejado la nueva edición preparada por Kalandraka este año 2020 con una nueva traducción.

Los cuentos tradicionales fueron siempre motivo de inspiración para sus historias, proponiendo otros finales, cambiando los roles de los personajes, etc. Era un gran admirador de Andersen: “Andersen es imbatible cuando se trata de dar vida a los objetos más dispares, con efectos de extrañamiento y amplificación, absolutamente de manual”. Rodari escribió varios cuentos inspirados en Pinocho, el gran personaje de la literatura italiana. De su autor, Carlo Collodi, afirma: es imbatible en los diálogos: contaba con años de entrenamiento a sus espaldas, de cuando escribía comedias malas. (Página 54)

También juega con fábulas y refranes. Uno de los ejercicios que propone para jugar con el lenguaje con el alumnado son los limericks de Edward Lear. Y era un gran amante de los diccionarios. Así para crear binomios fantásticos les proponía a los niños que abrieran al azar el diccionario y buscaran un par de palabras: Caperucita-helicóptero; perro-armario, etc. A partir de ellas escribían sus historias. De esta forma los niños pierden el miedo a la página en blanco.

Os dejamos con este vídeo de la Asociación La Sal que explica muchas cosas de Rodari. Nos queda pendiente una nueva entrada que dedicaremos al Rodari surrealista, otra de las influencias del maestro italiano.

¡Volvamos a Rodari!

Presentación de  20 Libros para regalar en Navidad. Logroño, Ateneo, 12-12-2020.

Gotineaba en Logroño esta mañana de sábado cuando nos hemos juntado 19 personas en el Ateneo para hablar de Gianni Rodari. No queríamos que se acabara el año del centenario de su nacimiento (1920-2020) sin dar un repaso a las aportaciones del maestro, pedagogo y periodista italiano.

Para empezar, se atrevió a abordar en los relatos para niños temas que hasta entonces estaban destinados solo a los adultos: la pobreza, la dictadura, la guerra, etc. Y los protagonistas de sus cuentos no son hadas y gnomos, son campesinos, albañiles, pecadores, gente humilde y sencilla cuyas historias a él le interesaban y de las que creía que había que hablar con los niños. Entrañable y duro es por ejemplo el cuento de El espantapájaros, incluido en Cuentos por teléfono, en el que se habla del trabajo infantil; está basado en un hecho real ocurrido en Cerdeña que había aparecido en las páginas de sucesos de los periódicos italianos.

Animaba a los niños a crear sus propios textos, partiendo del juego, del error, etc. Creía en una escuela en la que los niños y niñas se sientan libres, libres para opinar, para crear, para jugar, lejos del autoritarismo imperante en la Italia de Mussolini. Supuso así un soplo de aire fresco, alentó y participó en los movimientos de renovación pedagógica. Acudía a las escuelas a contar y crear cuentos con los niños. De esos encuentros y de la actualidad surgían muchas de sus historias.

Podríamos concluir diciendo que renovó, dignificó y le dio visibilidad a la Literatura Infantil y Juvenil. También hemos hablado de su libro Gramática de la fantasía, del binomio fantástico (Caperucita-Helicóptero) y de sus ejercicios de escritura inspirados en el surrealismo. Pero esta parte merece una entrada completa que publicaremos en unos días para no alargar tanto esta. Ya la tenemos elaborada.

Algunas maestras han comentado que estaban leyendo Cuentos por teléfono (Recomendamos la edición especial de Juventud de este año 2020) y el Libro de los errores con su alumnado de 3º y 4º de Primaria. Volveremos a Rodari para que nos cuenten su experiencia que aún no ha concluido y abarca también una parte plástica y otra musical.

Luego hemos degustado unos pralinés (turrón blando bañado con chocolate) especialidad de la pastelería logroñesa La Palmera. Y la segunda hora la hemos dedicado a presentar nuestro listado de 20 libros para regalar en Navidad. Y tras entregar ejemplares de Persépolis nos hemos despedido hasta el sábado 16 de enero del año 2021. Ha sido una mañana intensa, al salir del Ateneo seguía lloviendo aunque no hacía frío.

Mari Cruz Zurbano presentando el primer álbum de nuestra lista: Dos para ti, uno para mi de Jörg Mühle. Harperkids, 2020 (Álbum ilustrado. Humor) (2 a 6 años) Ateneo, 12-12-2020.

Génie la loca ¡No te pegues a mis faldas!

Castaños en el parque del Carmen de Logroño. La naturaleza sirve como refugio a la niña que narra en la novela de Inés Cagnati, Genie la loca. Logroño, 7 de noviembre de 2020.

Las calles de Logroño amanecieron mojadas la mañana del sábado tras la lluvia caída durante la noche, pero no hacía frío. Nos juntamos 15 personas en el Ateneo riojano para hablar de una novela desoladora pero bellamente contada: Génie la loca. Empezamos contextualizando a Inés Cagnati, la autora, para luego dar paso a las distintas opiniones.

Descendiente de una familia de inmigrantes italianos agricultores, creció en en la región de Aquitania, al sur de Francia. Sus padres llegaron allí con otros 80.000 italianos, la mayoría analfabetos, sin saber francés, y empezaron a cultivar las tierras pantanosas abandonadas por los franceses que o bien habían muerto en la Primera Guerra Mundial o habían emigrado a la ciudad. En un ambiente hostil, agresivo, en la escuela los hijos e hijas de estos inmigrantes no fueron bien recibidos. No tanto por su origen como por la pobreza que arrastraban. La sociedad francesa perdonaba la violencia contra los italianos y les culpaba si eran agredidas sexualmente. Sin contar con el machismo reinante dentro de su propia comunidad. En este contexto se entiende mejor una novela de apenas 190 páginas que refleja esta situación.

Este entorno rural tuvo una gran influencia en las obras de Inés Cagnati. En todas, la narradora es una niña y, en todas palpita el deseo de huir de los ambientes opresivos y la pobreza. Ella lo consiguió, después de estudiar, trabajó toda su vida como profesora de francés, aunque nunca se sintió integrada, nunca se sintió francesa; y eso que sus libros fueron premiados muy pronto. Por Génie la loca recibió en 1977 el premio Deux Magots.

En Génie la loca cuenta la historia de una niña que siempre está esperando a su madre, que trabaja de sol a sol y llega a casa extenuada. Es la historia de amor de una hija hacia una madre incapaz de abrazarla porque todo le ha sido arrebatado.

Técnicamente superpone tiempos narrativos, utiliza un lenguaje formular, repetitivo, frases que te van golpeando y consiguen crear una atmósfera densa que te atrapa: Nunca he tenido nada / ¡No te pegues a mis faldas! 

Pero, sobre todo, en lo que nos parece una maestra es en el empleo de la elipsis. Cagnati calla más que dice, se contiene, da a entender cosas que tú como lector has de completar. Capítulos cortos que requieren un ritmo de lectura lento, porque nada sobra, cada palabra cuenta. Una novela de denuncia social, una novela feminista. Y también una novela rural en la que la naturaleza es liberadora y, sin embargo, la gente resulta ser siempre una amenaza.

Integrantes del club de lectura Todo el mundo va. Con mascarilla, distancia de seguridad, ventilación constante y gel. Con todas las medidas en el  Ateneo riojano. Sábado 7 de noviembre.

No me ha gustado, creo que la he leído muy rápido y no le he pillado el ritmo ni la atmósfera, ni nada. / No me gusta eso de que vaya y vuelva en el tiempo. / Si no llega a ser porque la propone el club de lectura yo esta no la leo ni loca. / Ahora que estamos aquí hablando me siento bien por haberla leído pero siempre leemos novelas tristes.

A mí me ha llevado a muchas historias de vida que he oído contar a mi abuela, a mi madre. Injusticias cometidas por el rico del pueblo o el médico, lo que hace el médico de la novela es flagrante. Y me ha recordado la vida en mi pueblo de niña, las faenas agrícolas, el cuidado de los animales, la matanza, etc. 

Yo lo que he visto es mucha resignación, la resignación de la mujer, la impotencia. En un ambiente que no te deja muchas salidas, solo tratas de sobrevivir. Y que en esa situación encuentre alivio en la naturaleza (las viñas, los castaños de indias, los sauces) me conmueve. 

Me parece una historia de denuncia, una historia feminista, una madre que a pesar de no poder dar amor lucha para que su hija estudie, para que sea libre. Y también critica las clases sociales, la pobreza, la codicia del rico que engaña al pobre. Trabaja haciendo tareas domésticas y agrícolas a cambio de una vaca y resulta que le dan una vaca ciega. 

Una historia muy, muy triste; sin embargo, dentro de tanta desgracia hay belleza: las estaciones que pasan, el nacimiento de los terneros, el abuelo que con ternura reparte nueces y manzanas. Una novela que me ha recordado a la Mary de El color de la leche. De esas novelas que no se olvidan.

Y antes de despedirnos hablamos del Festival de Narrativas Cuéntalo que se desarrollará del 12 al 21 de noviembre y llenará Logroño de literatura. Ya os iremos contando.