¿Leer Heidi en el siglo XXI?

Tomi Ungerer ilustró Heidi en 1978 tras el éxito televisivo. La egoísta tía Dete arrastra a una ingenua Heidi a casa del huraño abuelo. Anaya, 1984. Colección Laurín. Hoy agotada.

Tomi Ungerer ilustró Heidi en 1978 tras el éxito televisivo. La egoísta tía Dete arrastra a una ingenua Heidi a casa del huraño abuelo. Anaya, 1984. Colección Laurín. Hoy agotada.

Con alborozo hemos recibido el estreno de una nueva película sobre Heidi, el personaje creado por la escritora suiza Johanna Spyri (1827-1901). Uno de esos personajes que transciende a su autor, todos conocemos a Heidi, a Pedro y por supuesto a la señorita Rottenmeier, aunque pocos sabrían decir el nombre de su autora. Desde el principio se hizo muy popular en su país pero lo que le dio fama internacional fue el anime de Isao Takahata, que con Hayao Miyazaki acabaría creando los míticos Estudios Ghibli que tantas alegrías nos están dando.

Entonces, allá por el año 1975 que se estrenó en España, nada sabíamos de animes, mangas, y por supuesto no habíamos leído el relato, pero a toda la familia nos cautivó esta hermosa historia. Como tantas otras grandes obras de la LIJ fue escrita por una madre (o padre) para entretener a su hijo. En gran medida es autobiográfica porque la nostalgia por las montañas atacó a Spyri al casarse y tener que trasladarse a la ciudad. Hasta el punto de sufrir una depresión de la que sus escritos le ayudaron a salir.

En cualquier caso nosotras hemos empezado a leer el libro (222 páginas, abstenerse de las abundantes e infames adaptaciones) editado por Juventud con el ánimo de averiguar si el relato sigue vigente. Contiene algunos mensajes religiosos que quizá hoy nos chocan pero es imposible no sentirse conmovido por la bondad de la niña y por cómo consigue ganarse a ese huraño abuelo.

Por cierto que la Heidi que se acaba de estrenar tiene muy buena crítica y dicen que es muy fiel al texto original. Dejémonos llevar por esos idílicos paisajes, por la sencillez de las pequeñas cosas, ese queso de cabra que elabora el abuelo con sus propias manos, y compartamos con nuestros hijos (nietos o sobrinos) peli, serie, relato y lo que haga falta. Contadnos qué tal está la peli (en Logroño no se ha estrenado todavía), cuál era vuestro personaje favorito, etc. ¿Os imagináis una Heidi ilustrada de nuevo por Innocenti, o Lauren Child? ¿Quién os gustaría que la ilustrara hoy?

Parque de Maienfeld, la ciudad más próxima a la aldea donde vivía Heidi. Escultura realizada por el escultor Hans Wallt-Koller por encargo de la Juventud Suiza de los Grisones. Inaugurada en 1953. Heidi trepando por una roca. ¡Si visitas Suiza podrás verla!

Parque de Maienfeld, la ciudad más próxima a la aldea donde vivía Heidi. Escultura realizada por el escultor Hans Wallt-Koller por encargo de la Juventud Suiza de los Grisones. Inaugurada en 1953. Heidi trepando por una roca. ¡Si visitas Suiza podrás verla!

Anuncios

Tomasa haciendo arroz con leche

Arroz con leche al estilo de Naneta. Con vaina de vainilla.

Arroz con leche al estilo de Naneta. Con vaina de vainilla. ! Qúe cremoso ! Naneta es muy golmaja como Tomasa.

Marieta1

¡Hola, aquí Tomasa! Este verano estoy aprendiendo a cocinar y toda la culpa la tiene La cocina de Naneta. Es una niña de un cómic que me chifla, vive en el campo con una cabra que se llama Blanquita. A veces es un poco triste y otras veces alegre.

Son tres tomos, el primero, Los recuerdos de Naneta, me lo regaló mi tía Julia que es profesora de francés y dice que en Francia ha tenido un éxito arrollador y que hasta van a hacer una serie de televisión y ya han hecho un teatro. Si será importante que fue nominado como Mejor la-cocina-de-nanetaobra infantil y juvenil en el Festival de Angoulême 2010. Y también dice mi tía que se parece a Heidi.

El tercero es el que tiene recetas de cocina. Mi plato preferido es el arroz con leche que sale en la página 5. Se los he dejado a mi amiga Marianela y también le chiflan. Muchas veces jugamos a Naneta en el parque, a mí me salen muy bien los balidos de la cabra Blanquita. Ahora va a salir el cuarto tomo que lo he visto en Youtube. Pienso hacer toda la colección. Le he dicho a mi padre que cuando vaya al Ateneo que lo meta en los 20 pero dice que no sabe si “dará la talla” para ser un 20 ¡Menudo morro tiene, bien que se ha relamido con el arroz con leche!

La incorregible Olivia

Tomaso y Tomasas en el balcón del Ateneo riojano. Logroño, sábado 10 de mayo de 2014. ¿Adónde irá ese autobús? ¡Ya no lo pillamos!

Tomaso y Tomasas en el balcón del Ateneo riojano. Logroño, sábado 10 de mayo de 2014. ¿Adónde irá ese autobús? ¡Ya no lo pillamos!

Una mañana cálida y luminosa ha debido de tener la culpa de que solo hayan aparecido por el Ateneo una docena de personas. Y es que las bodas y las comuniones hacen estragos con la lectura. Cristina López nos ha sumergido sutilmente en el mundo de Olivia.

Ian Falconer es un pintor e ilustrador americano que trabajaba creando escenografías y vestuarios para óperas, portadas para el semanario New Yorker y de pronto, al nacer su sobrina Olivia (con una nariz  muy chata tipo cerdita) le brota un cuento para ella. Así surge este personaje que se ha hecho fanewyorkerfalconermoso en el mundo entero. Gráficamente es muy bueno, los dibujos son muy elegantes, minimalistas, pero es que además tiene sentido del humor, las historias funcionan; los niños se reconocen en esas travesuras de Olivia: no querer ir a dormir, querer disfrutar más del día, seguir jugando.

Toda la serie de Olivia (hay cinco títulos) es estupenda aunque Olivia y las princesas se nota que es una obra de plenitud. Hace un pequeño homenaje a la bailarina y coreógrafa Martha Graham que revolucionó el mundo de la danza y buscó su propio estilo. Un poco como Olivia que se cuestiona y busca, no se limita a ser como todo el mundo (princesa), es una inconformista. Tampoco pretende ser perfecta. 

También hace guiños a otros cuentos (intertexto): Rapunzel, Caperucita, etc. esto a los niños les encanta, reconocer a otros personajes con los que ya están familiarizados.