Poka y Mina ¿Oyes un aleteo?

Libros de Poka y Mina publicados en español, Los cuatro azules. Para niñas y niños de 3 a 6 años.

Hace tiempo que seguimos a la ilustradora belga Kitty Crowther, pero por unas cosas o por otras todavía no le habíamos dedicado ningún espacio en este blog. Tiene varios libros traducidos al español pero a nosotras los que nos emocionan son esta serie de Poka y Mina. Son un padre y su hija que nos van contando pequeñas anécdotas. La naturaleza, las piedras, las flores tienen un carácter, una personalidad y un protagonismo muy grande en la serie. De todos el que más nos gusta es Poka y Mina en el cine, es el que hemos metido como candidato a 20 de este año.

Poka & Mina no son perros, ni ratones, ni ositos, son insectos (tienen alas y seis patas) indeterminados. Mina es una pequeña encantadora y vital y Poka es su padre, un adulto comprensivo, paciente y protector. A pesar de que parecen el mismo tipo de insecto, Mina tiene orejas pero Poka no (¿macho y hembra?) Son de color negro y siempre aparecen vestidos (Mina, alguna vez, en braguitas)

Tienen una relación de respeto, ternura y amabilidad. Poka, en ocasiones, se siente un poco abrumado por cómo es Mina, pero la acepta como es. Poka siempre está ahí pero nunca impide a Mina experimentar y ser ella misma. Tienen una relación intensa, basada en la confianza de la menor con el adulto y la necesidad de sentirse segura y protegida.

Todas las historias son muy cortas, con muy poco texto y mucha ilustración. A pesar de lo clásico de los títulos cada historia lleva al lector a situaciones inesperadas, ofrece una visión con valores menos convencionales, menos estereotipados. Son álbumes sobre la vida cotidiana, sobre esos pequeños momentos de cualquier día.

El primero de la serie nació en 2005 y el último y octavo se publicó en 2017. Como suele ocurrir con cualquier serie de calidad, nos permite seguir a los personajes que van revelando su personalidad y carácter. La autora compone un universo infantil muy cercano a las preocupaciones de los niños pequeños y de sus fantasías. Kitty Crowther nació con un problema de audición y los libros, para ella, son como una ventana al mundo.

La ilustración es de una aparente sencillez pero llena de exquisitos detalles: la ropa, zapatos, muebles, utensilios… La naturaleza la expresa exuberante, llena de plantas singulares. Los personajes no tienen boca, toda la expresividad facial la consigue con los ojos, gran admiradora de los Mumin. Y también es buena dibujando el cuerpo en  movimiento.

Trabaja con lápices de colores que le permiten representar imágenes con gran precisión y exactitud, con una técnica lineal y la utilización de tramas para sombras y volúmenes. El dibujo es la base de sus ilustraciones. Colores alegres y contrastados, siempre con fondos blancos. Los escenarios interiores son escuetos, solo dibuja lo necesario. Los exteriores son más abigarrados y complejos.

A los pequeños les encantarán estas historias y a los adultos que tengáis hijos o sobrinos seguro que os traen más de un recuerdo. Poka y Mina ya forman parte de nuestra lista de parejas entrañables como: Sapo y Sepo, Ernesto y Celestina, Lester y Bob, Manuel y Didí, etc.

Mary Shelley y su criatura

El castillo de Frankenstein existe de verdad, está en Alemania. En 1673 nació aquí el que luego sería un alquimista de triste fama: Konrad Dippel. Obsesionado con hallar una cura para la muerte, realizaba experimentos macabros y robaba restos humanos para devolverles la vida. Esta historia era conocida por los lugareños y por Mary y Percy Shelley.

Esta mañana como íbamos a hablar de Frankenstein ha hecho mucho frío, viento y nieve (aunque en Logroño no ha cuajado). Nos hemos juntado en el Ateneo 28 personas (más concurrido que en otras sesiones) y no hemos parado de hablar de la vida de Mary Shelley, de su criatura (el monstruo) y de su creador Víctor Frankenstein.

Han habido opiniones muy diversas, algunas personas no habían conseguido entrar en la novela, el pacto con el lector, eso de, vale me lo creo, no les había funcionado. Y varias han reconocido haber leído la novela solo porque luego íbamos a hablar de ella; si no, la hubieran abandonado. Eso sí, una vez hecho el esfuerzo todo el mundo estaba orgulloso de haberla leído, de saber el origen de la historia que tanto ha influido en el cine, en otras obras literarias, etc.

Y es que ya se sabe que hay obras que exigen un precio, que requieren esfuerzo, pero luego te dan mucho. No vamos a entrar en el contenido de la novela porque sería muy prolijo. Aquí tenéis un resumen del club de la BUR.

Tras repartir ejemplares de Aya de Youpougon nos hemos despedido hasta el sábado 16 de febrero que nos encontraremos de nuevo en el IV Encuentro de Clubes de Lectura de La Rioja. Ahora mismo, mientras tecleamos, está lloviendo de forma salvaje. ¡Qué sábado más romántico! ¡Nos vamos a la siesta!

Cuatro juegos relacionados con Frankenstein. Recomendados por el coordinador de Todo el mundo juega, Pepe Pellejero,  que nos ha acompañado en la sesión.